SIDA PEDIATRICO

DEFINICIÓN

La Fiebre reumática (FR) es un síndrome inflamatorio sistémico, complicación no supurativa que aparece posterior a infecciones faringeas por estreptococo beta hemolítico del grupo A en individuos susceptibles.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS Las mayores son carditis, artritis, corea, nódulos subcutáneos y eritema marginado. Las menores son inespecíficas: fiebre y artralgias.
CARDITIS: puede manifestarse clínicamente por diferentes signos y síntomas que corresponden a valvulitis, miocarditis, pericarditis, pancarditis, u otras manifestaciones menos comunes. Es la manifestación mas grave de la fiebre reumática. La válvula más comprometida es la mitral, seguida por la aórtica, pueden estar comprometidas ambas válvulas, y rara vez la tricúspide y pulmonar. Se manifiesta por soplos: el más frecuente es sistólico apical que indica regurgitación mitral, otros menos frecuentes son el diastólico apical de estenosis mitral, mesodiastólico apical o de Carey Coombs, soplos basales diastólicos de regurgitación aórtica. La miocarditis se manifiesta por taquicardia desproporcionada, ruidos cardíacos de baja intensidad, tensión arterial de baja amplitud, cardiomegalia, arritmias, insuficiencia cardiaca. La pericarditis es rara, siempre está acompañada de miocarditis, se manifiesta por frote pericárdico o signos de derrame pericárdico. Otras manifestaciones de carditis son alteraciones en el ritmo, anormalidades en la conducción auriculoventricular que se manifiestan como taquicardia y bloqueos auriculoventriculares especialmente de primer grado. La carditis se clasifica en leve, moderada y severa. La leve se manifiesta por soplo sistólico apical de valvulitis mitral grado II-III/VI, y la radiografía de tórax es normal, no hay cardiomegalia. En la moderada se ausculta soplo de valvulitis mitral de mayor grado (tanto sistólico como mesodiastólico apical), o soplo diastólico basal de valvulitis aórtica, o la combinación de valvulitis mitral y aórtica; se observa cardiomegalia leve en la radiografía de tórax. La severa se caracteriza porque tiene manifestaciones clínicas de pancarditis, con signos de insuficiencia cardiaca, o miopericarditis más valvulitis mitral o aórtica; y en la radiografía de tórax se observa cardiomegalia severa y algunas veces edema pulmonar. La cronicidad y secuelas de la FR están dadas por la carditis. La duración de un ataque inicial de fiebre reumática oscila entre 6 semanas y 3 meses, sin embargo en pacientes con carditis severa el proceso reumático activo puede continuar por 6 meses o más convirtiéndose en enfermedad reumática crónica.
ARTRITIS: Es la manifestación clínica más frecuente, tiene como características que es poliarticular aguda, compromete articulaciones grandes (rodillas, codos, hombros, tobillos y muñecas) con signos inflamatorios severos. Tiene comienzo monoarticular y migra a las articulaciones ya mencionadas. La duración es variable entre 5 -10 días, mejora rápidamente con ácido acetil salicílico en 48 horas, no deja secuelas y no se observan cambios radiológicos.