ATENCIÓN DEL RECIÉN NACIDO EN SALA DE PARTOS: REANIMACION NEONATAL
REANIMACIÓN NEONATAL Se realizan de manera intercalada y secuencial acciones y evaluaciones cada 30 segundos. Cuando nace el recién nacido hay cinco interrogantes que hay que responder: ¿Hay meconio?, ¿respira o llora?, ¿cómo está el tono muscular?, ¿color?, ¿es a término o prematuro? Se deberá llevar el recién nacido a una fuente de calor, colocarlo en posición adecuada (la cabeza con el cuello ligeramente extendido permitiendo la permeabilidad de la vía aérea) y si se descarta la presencia de meconio se succiona la vía aérea, se seca, se estimula y se da oxígeno si es necesario. Se deberá valorar en forma ordenada la respiración, frecuencia cardiaca y color y tomando las medidas o acciones necesarias dependiendo de lo que presente el neonato. La clave de la reanimación es la ventilación a presión positiva de manera oportuna siendo la maniobra más efectiva. Se deben utilizar máscaras del tamaño adecuado para el recién nacido y utilizar bolsas autoinflables con reservorio o bolsas inflables por flujo, administrando oxígeno al 100% y un flujo de 5-10 litros por minuto. La observación de los movimientos torácicos es el signo más confiable de la adecuada presión de inflado. Cuando se requiere masaje cardiaco se realiza en el tercio inferior del esternón, realizando tres compresiones por cada ventilación con una profundidad de 1/3 del diámetro antero posterior del tórax, Hay dos maniobras para realizarlo una con los dos pulgares, abrazando con las manos el tórax, considerada la más efectiva y con los dedos índice y pulgar perpendiculares al esternón menos efectivos, sin embargo de utilidad cuando se realiza cateterización umbilical. Son indicaciones de la intubación orotraqueal: -Necesidad de aspiración de la vía aérea por presencia de meconio. -La ventilación por bolsa y máscara es inefectiva o prolongada. -Para administrar medicamentos. -En situaciones especiales: Hernia diafragmática congénita, prematurez extrema o para la administración de surfactante. La epinefrina es la droga de primera elección en reanimación cardiopulmonar, está indicada cuando hay asistolia o si después de 30 segundos de VPP y de masaje cardiaco, la frecuencia cardiaca persiste menor de 60 latidos por minuto, administrándose 0.1 a 0.3 ml/Kg. de una solución 1:10.000 (0.01-0.03mg/Kg.) repitiéndose la dosis cada 3 a 5 minutos si no hay respuesta. Los expansores de volumen (Lactato de Ringer o solución salina), están indicados cuando hay signos de hipovolemia como palidez, pulso filiforme, llenado cardiaco lento o una frecuencia cardiaca persistentemente baja. La dosis es de 10ml/Kg. en 10min hasta 2 dosis. El uso del bicarbonato es controvertido, deberá ser aplicado en reanimaciones prolongadas y cuando se documenta acidosis metabólica por gases arteriales sin respuesta adecuada a la reanimación. Se debe asegurar antes de su aplicación la adecuada ventilación e hidratación del paciente para evitar efectos secundarios. La dosis es de 1-2mEq/Kg. con una dilución mínima de 1 a 1 en agua destilada y a una velocidad de 1ml/Kg. minuto La Naloxona está indicada cuando la madre recibió opioides 4 horas antes del parto y presenta depresión respiratoria secundaria. La dosis es de 0.1mg/Kg. EV, endotraqueal, intramuscular o subcutánea. Cuando se requiera cateterización de vasos umbilicales se deberá realizar con catéteres umbilicales No. 3.5 y 5F, introduciéndolo en la vena a 4 cm. de la piel, hasta cuando fluya sangre libremente, colocando una llave de tres vías y una jeringa con solución salina al 0.9N para evitar embolismo aéreo. Se recomienda no iniciar reanimación en anomalías congénitas severas, prematurez extrema o si después de 15 minutos el RN permanece en asistolia. Sin embargo la consideración debe ser tomada teniendo en cuenta las leyes locales, experiencia en cada institución, situación social y cultural de cada lugar.