SIDA PEDIATRICO

TRATAMIENTO DE PATOLOGÍAS ASOCIADAS Se debe individualizar el uso de antibióticos y otros medicamentos. Citamos las patologías más frecuentes:
1. Pneumocystis carinii (jiroveci): a. Profilaxis. – Trimetropin-sulfa permanente a partir de la sexta semana de vida y hasta los doce meses en pacientes con diagnóstico confirmado o indeterminado de la infección: 150 y 750 mg/m2 dividido dos veces por día, 3 veces/semana. – Trimetropin-sulfa permanente en inmunosupresión moderada y severa, de acuerdo con los diferentes grupos de edad. – En todos los casos de antecedente previo de infección por P. carinii. b. Tratamiento: – Trimetropin sulfa 20 y 100 mg/Kg./día dividido cada seis horas por tres semanas. – En caso de alteración de la oxigenación asociada se recomienda prednisolona 1 mg/Kg./día descenso progresivo hasta un mes en total.
2. Tuberculosis: a. Tratamiento: – Se emplean los tratamientos tradicionales: Isoniacida, Rifampicina, Pirazinamida. Algunos autores emplean un cuarto medicamento como Estreptomicina o Etambutol. Se aplica el esquema acortado supervisado. Ver guía de TBC. – Considerar prolongar la duración de los tratamientos (se continúa la segunda fase hasta un año). – No se puede combinar Rifampicina con algunos antiretrovirales (usar rifabutina). – Evaluar la posibilidad de TBC resistente. b. Profilaxis: – Con isoniacida 5 mg/Kg./día por 9 meses.
3. Otras: Apenas se enuncian. Se consultará manejo específico según sea el caso: – Toxoplasmosis. – Micobacterias atípicas. – Criptococosis. – Infecciones bacterianas recurrentes. – Citomegalovirus. – Estrongiloidiosis.
SEGUIMIENTO El seguimiento que se hace a un paciente con diagnóstico de SIDA debe ser usualmente cada mes por un grupo multidisciplinario (clínica de SIDA). La periodicidad de las consultas depende de cada caso específico (según condición clínica, facilidad de desplazamiento, etc.). Los aspectos a evaluar deben abarcar un completo examen clínico, que incluya valoración nutricional y desarrollo sicomotor; aspectos socioeconómicos; una serie de paraclínicos cada tres a seis meses según la evolución del niño (carga viral para VIH, linfocitos T CD3, CD4 y CD8, perfil lipídico, función hepática y renal, CH completo con plaquetas, parcial de orina, glicemia, coprológico, deshidrogenasa láctica y otros según se considere necesario: para descartar toxoplasmosis, TBC, criptosporidiosis, etc.). En su debido momento se definirá si un paciente amerita hospitalización, interconsultas o procedimientos especiales: TAC de cerebro, biopsias, aspirado de médula ósea, entre otros.
LECTURAS RECOMENDADAS
– Salgado H. Infección por el VIH en niños. En: Velásquez G, Gómez R, editores. Fundamentos de Medicina. SIDA
enfoque integral. Segunda edición. Medellín: Corporación para Investigaciones Biológicas; 1996: 224-236
– López P, Levy A, Caicedo Y. SIDA en pediatría. Segunda edición. Cali: Aspromédica; 1998
– García J. Infección por VIH en niños: Epidemiología, prevención, cinética viral, diagnóstico, inmunizaciones, profilaxis
para oportunistas y tratamiento antiretroviral. Medicas UIS 1999; 13: 240-253
– Hanson I, Shearer W. AIDS and other acquired inmunodeficiency diseases. In: Feigin R, Cherry J, editors. Textbook
of Pediatric infectious diseases. Fourth edition. Philadelphia: W.B. Saunders Company; 1998: 954-979
– López P. SIDA pediátrico generalidades, tratamiento y transmisión perinatal. Médica indetectable 2000; 4: 6-33
– Working group on antiretroviral therapy and medical management of HIV-infected Children. Guidelines for the use of
antiretroviral agents in pediatric HIV infection. Journal of the International Association on Physicians in AIDS Care1999;
5: 4-20
– Working Group on Antiretroviral Therapy and Medical Management of HIV-Infected Children. Guidelines for the use of
antiretroviral agents in pediatric HIV infection. 2003: 1-55