OTITIS, SINUSITIS Y FARINGOAMIGDALITIS

OME: Observación durante máximo tres meses y si persiste se debe evaluar audición, trastornos del comportamiento o dificultades del aprendizaje; en los casos de pérdida de audición mayor de 20 decibeles o cambios en el comportamiento o rendimiento escolar, se debe recomendar timpanostomía y/o tubos de ventilación. Otros autores prefieren antibióticos hasta por tres «ciclos», pulso corto de esteroides sistémicos (prednisolona) especialmente en niños mayores de tres años; si no mejoran, hacen el abordaje quirúrgico, incluso acompañado de adenoamigdalectomía. Las demás medidas adicionales mencionadas en OMA son igualmente controversiales.
Otitis media recurrente: Amoxicilina 20 mg/Kg./día dosis única por tres a seis meses o sulfisoxasol 75 mg/Kg./día por 3-6 meses. No se recomienda profilaxis con trimetropim sulfa. La tendencia es no emplear tratamientos “profilácticos”, por el riesgo de incremento de la resistencia. En cambio se aconseja la colocación de tubos de ventilación.
Conducta quirúrgica cuando hay casos recurrentes que no responden a tratamiento médico, cuando hay pérdida de 20 decibeles de audición bilateral en OME, o cuando se sospechan algunas complicaciones. La miringotomía terapéutica se reserva para aquellos pacientes con intenso dolor de oídos que no ceden con antibióticoterapia y analgesia adecuadas.
La vacuna antineumocóccica conjugada para prevenir la presentación de la OMA o las recurrencias, ha demostrado efectividad en 9-12% de los casos; también ha tenido incidencia sobre la erradicación del estado de portador y podría ser prometedora su eficacia en la medida que cubra contra más serotipos. En cambio no tiene ninguna utilidad la vacuna contra el Haemophillus influenzae b, puesto que como se mencionó es el H influenzae no tipificable el que se asocia con los cuadros de OMA. Otra vacuna importante para disminuir la frecuencia de otitis media aguda, es la anti-influenza virus. Puede haber fallas en el tratamiento por infección viral asociada, no adherencia al tratamiento, resistencia bacteriana, CIM en oído medio disminuida, inmunosupresión, reinfección y fármacos mal seleccionados. Las complicaciones pueden ser locales o sistémicas; como por ejemplo: OME y sordera, perforación timpánica, colesteatoma, otomastoiditis, alteración del lenguaje, meningitis, trombosis del seno cavernoso, absceso cerebral. Deberán tener su respectivo manejo y rehabilitación. Se recomienda remisión al otorrinolaringólogo, luego de un manejo adecuado en los casos de OMA recurrente, OME con pérdida de audición y/o trastornos del aprendizaje, OMC, complicaciones, otras patologías respiratorias superiores asociadas (Sinusitis y faringoamigdalitis crónica, hipertrofia de adenoides muy sintomática).
SINUSITIS EN PEDIATRÍA
DEFINICIONES SINUSITIS AGUDA Es la inflamación y/o infección de las cavidades paranasales con un tiempo de evolución no mayor de 15 días. SINUSITIS AGUDA RECURRENTE Cuando ocurren 3 episodios en 6 meses o 4 o más en un año. SINUSITIS CRÓNICA Es la inflamación y/o infección de los senos paranasales de más de un mes de evolución. Algunos consideran el período comprendido entre los 15 y 30 días como un cuadro subagudo, pero para fines prácticos, luego de los quince días, se clasifica como una enfermedad crónica.
ETIOPATOGENIA La etiología es muy similar a la expuesta en la otitis media aguda (Streptococcus
pneumoniae, Haemophillus influenzae b, Moraxella catarrhalis). En los casos crónicos, además de las bacterias causantes de la enfermedad aguda, los anaerobios ocupan un primer lugar, acompañados del Staphylococcus aureus y del Streptococcus del grupo viridans. Se ha descrito que aproximadamente del 5-10% de las infecciones respiratorias superiores se complican con sinusitis aguda y las infecciones virales de la vía aérea superior son el principal factor predisponente para sufrir sinusitis recurrente. Otras causas son la rinitis alérgica y los defectos anatómicos. Dentro de la patogenia, se sabe que el normal funcionamiento de los senos paranasales depende de tres elementos: ostium de drenaje, actividad ciliar y secreción mucosa. Cualquier factor que interfiera en alguno de estos elementos favorece la inflamación e infección del seno. Recordar que la neumatización de los senos paranasales varía con la edad: los etmoidales y maxilares están permeables al nacimiento, los esfenoidales aproximadamente hacia los dos años y los frontales luego del sexto año. Igualmente la anatomía, ubicación, tamaño, trayecto de los ostium u orificios de drenaje se modifican con el transcurso de la edad. Hay diversos factores que pueden predisponer a padecer sinusitis: obstrucción mecánica (hipertrofia adenoidea, desviación septal, tumores, cuerpos extraños, atresia de coanas), sistémicos (inmunodeficiencias, cilia inmóvil, fibrosis quística), trauma local (intubación nasotraqueal), inflamatorios (rinitis alérgica, abuso de vasoconstrictores tópicos) y misceláneos (fumadores, natación en aguas contaminadas).